hacendado del verbo. 24/08/2010 - 04:18. Furia inclasificada
me siento culpable. De traición a mí mismo. Dejé la misa cristiana ( que al menos tenía el choque de cinco dedos con el desconocido de al lado) y la semana santa ( excusa perfecta para cenar con la familia en una plaza pública) para abandondar cualquier espiritualidad enlatada.

Y ayer m voy a una sesión de kumaris. Sólo por acompañar a un amigo. Tal vez no el mejor de ellos. Pero algo es algo en horas bajas. Y efectivamente!... El kumarismo me sabe a nada cuando resulta que ya pasé la fiebre mística de manera muy precoz. Que no me hablen de chakras y universos interiores. Yo quiero chocar los cinco ( nudillos) en esos gestos complicados de saludo que me enseña el negro de la esquina. El de los pañuelos. El que sonríe proporcional a la dádiva. Pero que ¿ altruismo por mi parte?, sigue teniendo una magnífica conversación. La que me hace pensar en la mucha suerte que tengo. La que me pone en contacto con el secreto de la alegría. Que ellos, los africanos, bien conocen. El de que estar vivo es más que suficiente. Aunque te odies a tí mismo por no saber ni para qué existes. Y lo peor aún!... te lo sigas preguntando cada día a éstas alturas!. Me encanta que mi ciudad sea ahora de otras etnias. Me encanta que unos cuantos de ellos ( todavía menos de los que serán en un futuro) sean poderosos en todos los sentidos. Incluido el económico. Me encanta que un grupo de veinteañeros quiera hacerse una foto conmigo. Sólo por haber sido amable con ellos y haberles hecho una foto. Mención aparte de que la inocencia no se pierde hasta los veintimuchos. Másparriba, máspabajo... Nunca entendí el encanto del cambio de pañales. Pero entiendo el encanto, aunque sea relativo, del padre-colega. Claro que eso, hay que ganárselo!...

El paraíso de Killie Minogue, el de All The Lovers, se me antoja amputado de la realidad del paraíso: La del despliegue. El paraíso del Lago Azul era más sufrido. Pero más completo. Una montaña de cuerpos jóvenes con un elefante-globo volando ¿ qué clase de memez?. Pero da igual: EL amor. Y un medio hermoso como los rascacielos.

Hay belleza en la derrota. Quizá sea vicio por mi parte. Hay belleza en que PAraca no pretenda publicar. Hay cielo e infierno. Y el infierno ayuda a paladear el cielo. La derrota es egoismo. Nos duele para desear el placer. No hay diferencia entre una cosa y otra, finalmente. Todos los amantes se amontonan en la urbe como cadáveres de un campo de concentración de existencias felizmente vacías. La comparativa es frívola y polémica. Lo sé. Pienso demasiado. No sé lo que digo. Pero hay algo de eso. Así que disfruto con la "invasión" de los extranjeros. Y con verlos potentes y felices. Acaban con cualquier esperanza de imperio. Nacionalista o individualista. Y es un alivio. Una felicidad perversa la de contemplar que todo te da un poco igual. Porque de todo se saca felicidad. Felicidad es una palabra engañosa. Como la edad de Killie Minogue.