cappero. 23/06/2010 - 07:21. Sociedad
Una señora a la que conozco personalmente, y con la que tengo un vínculo o relación especial, me comentaba hace cosa de nada que al loco que le había roto un brazo al señor tras atacarle había que(...)*.

Tal señora, y tal señor, no son otros sino mi propia matrigenitora y mi, nunca asumido como tal, Señor Dios (Hijo) coloquialmente conocido como El Gran Poder

Recuerdo como en mi infancia intentaba entender quién diantres era ese "Señor" al que mi madre acudía a ver con tanto entusiasmo todas las semanas. Como tampoco podía comprender que ella me dijera que ese señor era, al mismo tiempo, padre e hijo!... ¿ Significaba acaso que yo tenía alguna posibilidad con respecto a mi propio padre, terrenal, por el amor de mi madre si asumía la tortura de la cruz ( coloquialmente colegio y demás coñazos de la edad)?. ¿ Era acaso un atisbo de reflexión freudiana por mi parte?.

Para que quede clara mi postura con respecto al fetiche: Siempre me pareció una versión famélica del geyperman que jamás pedí a los reyes ( me daban grima) y que, año tras año, me era obsequiado por Reyes en sus diversas variantes bélicas...

Pienso que en vez de colgar niños para que hagan la escenita del milagro de Elche, deberían alquilar al poderoso hispalense para que los ilicitanos lo hagan oscilar horizontalmente con cuerdas. Plan botafumeiro. Con una capa con la letra "S" del Gran Héroe...

Con el tiempo uno deja la etapa iconoclasta, y el planteamiento de la rebeldía se ve obligado no a la aceptación. Pero sí a la reformulación del hay algo más tras tanta chaladura.

Tengo la sensación de que los cristos son para las mujeres de cierta edad un poco lo que los peluches para los niños. Llega un momento en el que toca dormir sin la protección de éste. Ya se es mayorcito o mayorcita... Pero el muñeco no se tira. Queda en un rincón. En el armario o en algún cajón. Sección trapos o plásticos favoritos. Mira, dicen " ésta era mi favorita cuando era pequeña...". El cariño a las cosas de una infancia que parece muy lejana por la mentira de una percepción que también ha envejecido.

Crucificar a un tipo porque se carga una estatua me parece pervertir los principios mismos más básicos del cristianismo. Pensar que tras todo iconoclasta se encuentre un loco... Un desesperado sí. Un amargado. Pero ¿ elevarlo al santoral de la protesta?. No. Un cabroncete en el fondo. Como cabrón hay que ser para joderle a alguien los recuerdos. Por ridículos y fetiches que nos puedan parecer. ¿ Un hijodeputa quizá?. No conozco el caso. Pero hay mucha gente así. Buscan protestar contra el sistema de forma llamativa pero en el fondo torticera.

El Gran Poder del Gran Poder no es otro que el de años de una vida compartiendo experiencias religiosas familiarmente. De generaciones de abuelos, padres e hijos. Entre los dos grandes momentos...

Así que sigo sin metabolizar que el catolicismo sea tan pijo como para tener hasta misterios trinitarios. Sigo sin comprender que haga falta una cruz para la redención. Con una magdalena para el recreo vamos chutaos. Y me da la misma grima que siempre que la sociedad cristiana se rasgue las vestiduras por un geyperman gorrilla ( de espinas) mientras se porculean a todos los niveles de los diez mandamientos esos. Incluido no joderás la vida a tu prójimo hasta el punto de volverle a la adolescencia iconoclasta.

Pero también me dan lástima esas "niñas"...

* Irreproducible públicamente