triple malta. 31/07/2009 - 04:50. Sociedad
Casi todo el mundo tiene hambre de tecnología:

El que no quiera poseer un móvil de última generación, pensará en un navegador con nosecuantas funciones, un ordenador de bolsillo propio de astronauta, un cochazo - o una motazo- sacados de Misión Imposible, etc.

La mayoría deseará con el criterio del explorador. Del que sueña con conquistar la realidad física. Ahí van incluidas las cámaras de videovigilancia, los gps, las alarmas...

Algunos pocos desearán algo más transcendente y soñarán con un servidor doméstico con el que desarrollar algún proyecto de red social, una gran colección de archivos de canciones o películas propia de experto en tal o estilo o género, un robot de cocina telohagotodo o un fabricador personal para prototipado rápido de maquetas!. Ese sería el criterio del homo faber...

Entre unos y otros, casi cualquier cosa!.

Curiosamente, la mayoría está satisfecha con sus ideas. Casi nadie quiere renovarlas. Nos duran toda la vida y no nos quejamos.

Lo cual es particularmente cierto en el primer grupo. En el de los frikis exploradores. Es justo llamarles así. Pues ellos, los exploradores, casi siempre suelen criticar al homo faber.

La ideología es lo único en lo que casi nadie quiere novedades. Vamos sobrados con la que tenemos.

Y es que la ideología parece gratis. Pero en el fondo sale mucho más cara.

En realidad, la ideología es la cosa más cara de éste mundo!.