Ignatius. 28/03/2009 - 11:07. Furia inclasificada
Entre las democracias hay dos formas de definir la figura del Jefe del Estado: la monarquía parlamentaria o la república. Entre las repúblicas, las hay que eligen un Jefe del Estado que a la vez es jefe del ejecutivo, como en EEUU o México y las hay que separan ambas funciones, como en Francia o Italia. No tengo ningún interés en tratar sobre las monarquías absolutistas y las repúblicas dictatoriales: no son democráticas, la falta de elecciones y la imposibilidad de la crítica tarde o temprano llevan a abusos de poder y a la creación de una casta de privilegiados que controlan férreamente el gobierno y el estado.

España está dentro del grupo de las monarquías parlamentarias desde hace 30 años, tras aprobarse en referéndum la constitución el 6 de diciembre de 1978 previamente aprobada por abrumadora mayoría en el Parlamento. Se daba salida a la situación de incertidumbre sobre el futuro que se produjo tras la muerte de Franco, con colaboración de todas las fuerzas políticas en la transición de un régimen a otro. En la actualidad, hay grupos que discuten con diversos argumentos la idoneidad de la monarquía parlamentaria en España.

Quienes afirman que el principio hereditario es enemigo del desarrollo de un país moderno y dinámico quizás deberían volver la vista hacia Gran Bretaña, Holanda, Suecia, Noruega, Dinamarca o Japón. Las monarquías de cada una de esas naciones funcionan de formas diferentes, reflejando sus respectivas historias y características nacionales. Sin embargo, nadie puede sugerir seriamente que la monarquía haya socavado el progresivo desarrollo económico o político de esas naciones. Más bien lo contrario, si tenemos en cuenta la prosperidad de esos países. El hecho es que la monarquía parlamentaria presenta una serie de puntos a favor.

El primer punto fuerte de la monarquía constitucional es que representa la unidad de la nación en un rango superior al de la política y está dotada de una capacidad única para unificar al país, especialmente cuando atraviesa por tiempos difíciles.
Un monarca constitucional proporciona a un país, por encima de todo, una sensación colectiva de sí mismo. El monarca encarna los valores y creencias eternos de una nación, sin la parcialidad de un partido político concreto o un determinado sector de la población. Los reyes representan a toda la nación, a todo el pueblo, con independencia de su clase social, credo religioso o filiación política. A mi modo de ver, ahí es donde reside la invulnerable fortaleza de la monarquía. Los monarcas reinan por encima y más allá del debate político, son una figura emblemática capaz de ofrecer al pueblo un símbolo de unidad nacional que representa los valores de un país ante el mundo exterior. Ni con toda la voluntad del mundo puede un presidente electo desempeñar esa función exactamente de la misma manera. Los presidentes dependen de los caprichos efímeros y las afinidades políticas de las sucesivas generaciones. Incluso, pueden depender de los votos de un número relativamente reducido de políticos electos si el sistema exige un voto parlamentario en lugar del voto del conjunto de la nación. La primera afinidad de un monarca es con su pueblo, con todos sus súbditos, no con un determinado partido político o sección del electorado. Los monarcas no dependen del mecenazgo político ni dispensan ese mecenazgo.
El segundo gran punto fuerte de la monarquía constitucional es la estabilidad política. Si una nación tiene estabilidad política, es capaz de sobreponerse a casi cualquier cosa. Sin lugar a dudas, se trata de un poderoso activo para cualquier nación, viviendo, como vivimos, en un mundo de peligros y riesgos.
La estabilidad política es algo que muchos europeos occidentales damos por hecho. No obstante, hemos de ocuparnos de alimentarla. Quienes defienden el enorme cambio constitucional, con bastante frecuencia tienen un interés y una agenda política estrechos de miras. Quienes creemos en el valor inherente de la monarquía estable también somos conscientes de la estabilidad que aporta en forma de bienestar económico de una nación. Cuando un país tiene estabilidad política con un monarca constitucional, la percepción de ese país en el extranjero es buena, lo cual no sólo resulta valioso desde el punto de vista de las relaciones fundamentales, sino que se trata de un incentivo fundamental para inversores extranjeros que deben decidir dónde invertir su dinero y experiencia.
El tercer gran punto fuerte de la monarquía, en especial para quienes vivimos en España, es la sensación de continuidad y sabiduría acumulada que un monarca personifica. Juan Carlos ha sido testigo de la transformación de España y del mundo desde su toma de posesión. Ha tratado con todo tipo de dirigentes de tú a tú, ha establecido relaciones cordiales con muchos de ellos, en forma personal, lo cual supone una gran ventaja a la hora de resolver posibles conflictos antes de que vayan a más, abre una posibilidad diplomática nada desdeñable y reduce el efecto de políticas exteriores equivocadas, al tiempo que defiende la democracia española dentro y fuera de España. El conocimiento previo del sucesor permite su preparación e introducción paulatina en los entresijos de la política mundial, heredando, además del cargo, los conocimientos y contactos imprescindibles para moverse en el mundo de las naciones.

En líneas generales, resulta poco probable que los presidentes electos sean hombres o mujeres corrientes de la calle. Resulta más probable que sean políticos y, en el caso de España, que pertenezcan a uno de los dos grandes partidos, el PP o el PSOE, dada su mayor maquinaria propagandística y militancia. Hemos sido testigos de enfrentamientos en Repúblicas entre el Presidente de la República y el Jefe del Gobierno, llegando a crear auténticos problemas de gobernabilidad. El político Jefe del Estado requiere una organización propia independiente del resto cuyo único objetivo es mantenerle en el cargo y defenderle de los ataques de sus adversarios polñiticos. La gran ventaja de un monarca es que está por encima de todas las diferencias de clase social y económica. Su único interés es el bienestar del reino y su pueblo, no de una parte concreta de la sociedad. El monarca está, por definición, por encima de la clase y la posición social.

Ese es un aspecto esencial de la monarquía constitucional, un aspecto que quienes vivimos en un sistema monárquico deberíamos mimar. Hubo una ocasión en que Margaret Thatcher resumió las inestimables ventajas de la monarquía con las palabras siguientes: ”Quienes imaginan que un político sería mejor figura emblemática que un monarca hereditario quizás debería conocer a más políticos”.

No todas las instituciones en una democracia se rigen ni se deben regir por el principio de la elección. Los cargos administrativos, diplomáticos, militares, universitarios, judiciales, se rigen por un escalafón claramente definido, requieren una preparación técnica imprescindible para ser ejercidos adecuadamente y responden a un reconocimiento de méritos. En España, el Rey es el máximo cargo en algunos de estos cuerpos técnicos; por ese motivo es el mando supremo de las Fuerzas Armadas, es quien ratifica las leyes y nombramientos, y el diplomático de más alto rango que requiere el dominio del protocolo, fluidez en varios idiomas, y que le lleva a haber recorrido, solamente en dos mil siete, más de treinta países y doscientos mil kilómetros en aras de obtener todo tipo de beneficios políticos. En las repúblicas que funcionan bien se han arbitrado diferentes soluciones para ello, generalmente creando cargos a propósito para ello, pero todos esos cargos deben ser ejercidos por alguien en una democracia. En la monarquía constitucional española el Rey es además el Jefe de la Diplomacia y el Mando supremo de las Fuerzas Armadas. Ambos son cargos técnicos, que requieren una preparación especializada.

Que un país pase de la monarquía a una república presidencial no es un paso desdeñable. Quienes deben demostrar la pertinencia de un cambio tan fundamental son quienes abogan por él. Deben demostrar sin ninguna duda razonable que la monarquía es nociva y, al mismo tiempo, que una alternativa republicana ofrece un sistema de gobierno mejorado.
El extraordinario e impresionante progreso de España durante los treinta últimos años es algo que muchos británicos admiran. Los avances políticos y económicos alcanzados están a la vista de todos. Hoy en día, España se alza como uno de los principales países de la UE, la OTAN y las Naciones Unidas. Cuando España habla, los demás escuchan. Como observador objetivo pero, con todo, admirador de lo que España ha conseguido en los últimos tiempos, sólo puedo decir que continúen en su empeño. Europa ve a España como un aliado sólido y estable, y como una nación que ha conseguido enormes avances económicos. Fundamental para el desarrollo de España y fundamental para la continuidad de la prosperidad de mi propio país, el Reino Unido, es la percepción de estabilidad. Los políticos van y vienen. Los partidos políticos ganan y pierden. Las modas políticas cambian. Sin embargo, la monarquía constitucional sigue siendo un símbolo sólido y perdurable de la determinación de un país de conservar lo mejor de sí mismo, al tiempo que facilita un cambio pacífico y cuidadoso para adaptarse a las necesidades del mundo moderno. En la monarquía tenemos el mejor de todos los mundos posibles. Creo que la justificación de una monarquía constitucional es, hoy en día, más sólida de lo que jamás haya sido.
Menudo
Whoamyomismo. 28/03/2009 - 13:17.
iconoplasta, encima monárquico y ex-votante de Felipe, pero cual, el I o el IV?, jajajaja, eres todo un especimen a extinguir, y gracias.
Y después hablas, menudo discursito profranquista que te has largado.













☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
Eres patético
Ignatius. 28/03/2009 - 14:08.
¿Discursito profranquista?

Ahora resulta que defender la constitución española, la democracia y la monarquía constitucional es ser profranquista. Háztelo ver, muchacho. Los franquistas, incluída la Falange, son contrarios a la monarquía constitucional, lo fueron durante la transición y antes de ella.

No tienes ni idea del mundo en el que te mueves. Tienes unas cuantas ideas metidas con calzador en tu estrecha mente, y encima te crees que lo sabes todo y te permites insultar a quien te expone otras ideas con argumentos.

Cada día peor, chiquillo mental.
 
Que bien te defines
Whoamyomismo. 28/03/2009 - 14:37.
cuando me defines, basurita franquista a mi no me engañas ni con el voto ese imaginario que le otorgaste al Isidoro. juasjajaja













☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
No te apures!!
Bjorkssen. 30/03/2009 - 07:45.
Seguro en que estarás de acuerdo de que todos los franquistas convencidos, (Aunque también halla retrasados mentales) debrían pasarlos a deguello con cuchillo de jamón, Verdad!!?
Lo malo es que la mayoría de franquistas de su tiempo, están muy viejos o han muerto.

(Lástima no haberselos cargado antes)
 
Empieza tú
Ignatius. 30/03/2009 - 13:43.
Yo no te voy a parar.

Pero cuando hacían falta cojones para eso era hace muchos años. Ahora no tiene gracia, cargarse a cuatro abueletes. Si quieres te doy una lista para que empieces.
 
Asqueroso
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 13:45.
chivato.











☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
No te creas!
Bjorkssen. 31/03/2009 - 02:59.
No te creas que por aquel entonces muchos a muchos cabrones les pegaron un tiro.
A algunos les hicieron volar hasta las azoteas.
....
NekroM. 30/03/2009 - 04:14.
Mucho has tenido que buscar para encontrar 3 puntos fuertes, (segun tu criterio claro), y no hay que buscar nada para encontrar muchos mas puntos en contra, nuestras ladillas reales nos supan la sangre con el rollo de la estabilidad, la estabilidad no la puede dar una persona, por muy emblematica que sea (y no es este precisamnete el mejor ejemplo), unos titeres muy caro de mantener.
 
Acostumbrados
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 04:50.
a la sombra acogedora de sus dioses, no me extraña que necesiten también reyes para sentirse seguros.











☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
Nada, chico
Ignatius. 30/03/2009 - 08:04.
Tu consigna es:

"Ande" esté una república bananera, que se quiten las monarquías parlamentarias como en Suecia, Holanda, Bélgica, Gran Bretaña, Noruega, Luxemburgo, Liechtenstein, Japón. Todos, países tercermundistas, poblados por analfabetos, ignorantes ciudadanos que viven en la edad media, a quienes no quieres parecerte en nada.

"Ande" vas a comparar.
 
Vale sectarius,
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 08:12.
viva el Rey Plátano Borbonero¡¡¡.
Ve a mamarla Estocolmo.








☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
¡Qué nivel!
Ignatius. 30/03/2009 - 13:40.
Toma, te lo has ganado:

¡¡¡perrito piloto!!!

Hasta otra.
 
Eeeeeeeeh
falypondio. 30/03/2009 - 11:36.
Estados Unidos es una república, Francia tambien...

Dios no es más que el espiritu humano proyectado al infinito
 
Sí.
Ignatius. 30/03/2009 - 14:02.
Y el Congo, y Zimbawe, y Haití.

El asunto es que ni la república ni la monarquía parlamentaria tienen la clave del progreso y la democracia. En unos países funciona una y en otros, la otra.

No hablo de dictaduras. Una monarquía absolutista es una dictadura, igual que la de Pinochet o la de Videla. Yo no quiero nada de eso. Pero una monarquía parlamentaria es tan válida como una república con democracia. No se puede decir república democrática porque se ha desvirtuado el término, gracias a Stalin. La república democráctica de Corea del Norte tiene hasta la herencia del puesto para el dictadorcete.

El más largo período de la historia de la democracia en España es el actual. Antes de cambiarlo, se debería demostrar que hay otra cosa mejor. Y si no funciona, quiero que me devuelvan el dinero, así podré exiliarme.
 
Permíteme dudarlo,
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 14:30.
creo que a ti un Pinochet elimina rojos, te debe poner a tope, no disimules con lo policorrecto.









☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
Piensa el ladrón...
Ignatius. 30/03/2009 - 14:54.
Que a tí te ponga Fidel no quiere decir que a los demás nos ponga el diablo cojuelo.
 
Que no ignatius,
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 15:00.
Fidel es un dictador como muchos gallegos amiguetes tuyos, como tal solo te puede poner a ti, el problema es que este se tiñe de rojo. Si supieras lo mal que me cae no escribirías estas cosas.
Para ladrón cara dura, ese de la foto de tu botácora, lo que pasa es que es constitucionalmente asumido.










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Si hay puntos en contra
Ignatius. 30/03/2009 - 08:01.
Dilos, y los discutimos.

Si tienes argumentos habla, si no, insulta.
 
Ya estamos
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 08:11.
con el recurso chorra del insultado, vamos a ver sectarius, si eres tonto, sectario y facha, no veo que sea una falta de argumento decírtelo, además a los tontos, sectarios y fachas, los argumentos no les sirven de nada, van a negarlos una y mil veces o no se darán por aludido, no os merecéis otra cosa.











☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
 
Puntos en contra?
NekroM. 21/04/2009 - 03:46.
Economicos, muchimilmillones en manuntencion, gastos, recreo, vacaciones, yatecitos, chalecitos....
"Realmente" no sirve para nada, ni pincha ni corta nada, sus decisiones son donde ir a veranear, regatita de turno....
Incoherente con la constitución--->todos iguales ante la ley? ellos no son iguales ante la ley.
Nombrado por un asesino.
La familia real de los borbon es de origen francés...
Se duerme en el "trabajo"...
Pd. Mi caracter aun no es tan agrio, respondo, para gruñir ya hay otros.
 
El único punto en contra
Whoamyomismo. 21/04/2009 - 04:06.
es que no tiene puntos a favor, los argumentos esgrimidos por Ignatius para justificar una monarquía parlamentaria son totalmente absurdos, además se contradice continuamente (cotidiano por otra parte), él que siempre saca a relucir las bonanzas de la democracia, de pueblos inteligentes que utilizan las urnas, sin embargo está a favor de una dinastía que se mantiene en el sistema por asuntos tan poco demócratas como son, un exclusivo tipo de sangre y un apellido a preservar, a parte de que solo pueden vivir en palacios, si después hay un pueblo lerdo que sale a la calle a aclamar iconos inútiles, tenemos la verdadera intención de la gente como Ignatius, unos borregos manipulables incluso desde las papeletas.
A los fachitas venidos a menos, o sea, los que ya no controlan ejércitos, les vienen bien los reyezuelos y los dioses.











☺Si solo vienes a destruir, mas vale que te quedes en tus propias ruinas.
Afortunadamente, el fascismo, ha desaparecido de Europa, ahora se llevan los bigotes mas anchos.☺
A la guillotina con el jefe del estado
Achillea. 30/03/2009 - 13:55.
la que corte la próxima impresión de libros de Historia de España.

Que los políticos no sean representativos tiene mucho que ver con la falta de madurez política de un pueblo que necesita de reyes.
 
Acertado
Whoamyomismo. 30/03/2009 - 15:05.
ese párrafo final, lo reyes son para pueblos que no quieren preguntarse quienes son los reyes, los que asumen tradiciones sin mas.











☺ Hay que desenmascarar a todos los asquerosos franquistas que van de neoliberales, abajo la puta España. ☺
Santa virgen del himen,
Whoamyomismo. 22/11/2011 - 05:00.
que cantidad de gilipolladas en un solo texto.
No te tomes en serio lo que la memoria te diga, miente mientras olvida.
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